La luz de la vida

La luz de la vida

Todos sus intentos por rehacer su vida fueron fallidos; lo único que hizo fue deshacer otras, sobre todo las de sus dos hijas. Cada nueva pareja era una marca más en la pared de fracasos. Es cierto, son contadas las personas que tienen relaciones que funcionan toda una vida, no es fácil aguantarse ni a una misma. La mayoría vivimos saltando de un error a otro, consolándonos con el hecho de ganar experiencia o de que en su momento valió la pena. Además, a cierta edad, lo romántico se confunde fácilmente con lo ridículo.

— Susana, tampoco seas tan dura con tu padre, finalmente les ayudó para que ambas salgan del pueblo, ¿o no? — dijo el profeta, en un tonto y brusco intento por bajar la tensión; por suerte ella ni le escuchó.

Y ahora esto, su nueva novia está embarazada. Yo no sé si piensa que procreando va a solucionar sus problemas. ¿Qué tanto miedo le tienen ustedes a morirse solos? Es culpa nuestra, se los damos todo comido, son un cliché, pasan de la madre a la esposa. Ojala nazca una niña, te juro, es lo único que espero.

[...]

Por primera vez Zaratustra se quedó sin habla, no supo qué decir y se fue cabizbajo a la montaña. Susana sigue viviendo sola, en la ciudad llamada La Vaca de Muchos Colores.

20 Me gusta
50 vistas
« Anterior
Siguiente »