Las mejores canciones del mundo

Esta es la lista de las que considero las cinco mejores canciones del mundo.
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Canción número 5. Boquerón, letra de Humberto Palza, música de Antonio Mont, interpretada por Música de Maestros

La patria donde nací se llamaba Bolívar. Semanas después los políticos le cambiaron el nombre a Bolivia. Es decir, desde el principio comenzamos mal.

Después de algo más de cien años estalló la Guerra del Chaco, y con ella vino la fundación de la identidad nacional. Así como los franceses se reconocían unos a otros en su revolución; nuestros legisladores, militares, campesinos, artesanos y parroquianos tenían una misión común... derrotar al cobarde patapila.

Fotografía de un cementerio boliviano en Paraguay.
Fotografía de un cementerio boliviano en Paraguay.

Esta canción es un resumen poético y melódico de esa trágica época. Siento que debería ser el himno nacional. No encuentro frase más patriótica que "No me pagaras en vida que debes, la muerte que te doy".

Al escucharla es inevitable recordar a mis abuelos. Me dan muchas ganas de ver cómo habrá quedado Boquerón, aunque tengo la impresión de que casi cien años después sigue tan abandonado como siempre.

Canción número 4. Chan Chan, de Compay Segundo, interpretada por Buena Vista Social Club

Cuba debe ser el país más romantizado de todos, y con justa razón. Ron, mojitos, piñas coladas, las mágicas playas, los cigarros y las melodías caribeñas son un alimento muy dulce para el alma.

No existe esquina cubana que no evoque a la nostalgia. Ese hecho es justamente el condimento principal de sus melodías. Cualquier cosa tiene una historia interesante en la isla. Obviamente no por la cosa misma, sino por como te la cuentan.

Fotografía de Compay Segundo en Cuba.
Fotografía de Compay Segundo en Cuba.

Compay fue un bohemio perfecto. Da la sensación que lo mundano pasaba de largo en su vida. Él estaba disfrutando de la realidad. Estaba siendo feliz.

Escuchar esta canción es un viaje directo a la isla. Un lugar que tiene muchas complicaciones pero muy pocas preocupaciones.

Canción número 3. Balderrama, escrita por Manuel Castilla, música del Cuchi Leguizamón, interpretada por Mercedes Sosa.

No hay que darle muchas vueltas. Es una canción de unos borrachines con ganas de continuarla. Pero caramba, que ganas habrán tenido de continuarla que hicieron una de las zambas más memorables de la historia.

Don Luis Landriscina decía que a los salteños les quedó la responsabilidad histórica del legado folclórico argentino. Esa responsabilidad se traduce en unos hermosos ataques de poesía cotidianos. Es cierto. Elevaron a una modesta cantina local a la palestra internacional de la música.

La cancion Balderrama cobró un nuevo exito con la banda sonora de la película del Che.
La cancion Balderrama cobró un nuevo exito con la banda sonora de la película del Che.

Los grandes poetas se dedican a embellecer pavadas. Cosas como la luna, una flor, los ojos de alguien o algún cisne perdido se vuelven mágicos en un poema. Lo mismo sucede con esta letra. Escuchar Balderrama hace dar ganas de continuar la farra sin siquiera haberla comenzado.

Por alguna razón esta versión encaja muy bien con los barbudos. Capaz el sueño revolucionario fue eso, una aventura de parroquianos. Se canta por la medianoche y se llora por la madrugada.

Canción número 2. Morning Bell, de Radiohead

Esta canción no solamente me abrió las orejas sino que me destapó por completo la cabeza. La primera vez que la escuché no podía entender lo que estaba pasando. No era una canción buena ni pegajosa. Era algo más que música.

Me costó mucho tiempo descifrar lo que sucedía cuando la escuchaba. La disequé por completo. Me quedé estudiando cada frase, buscando una y mil veces algún sentido. Obviamente, sin éxito alguno.

Detalle del arte en el disco Kid A.
Detalle del arte en el disco Kid A.

Después de varias semanas me di cuenta que el disco compacto tenía un libro secreto. Arrancando el plástico se podía descubrir un folleto con varios dibujos y frases. Fui ahí que entendí que era una verdadera obra de arte y que no había necesidad de encontrar un sentido sino que había que disfrutarla.

Sin embargo, nunca la disfruté realmente. Ya van mas de veinte años que la escucho sin parar. Eso sí, me gusta que me deja pensando. No sé en qué, pero seguramente en algo.

Canción número 1. A Day in the Life, The Beatles

Probablemente el momento más importante de la música contemporánea fue el 6 de julio de 1957. En una pequeña ciudad pesquera, una banda juvenil tocaba varias canciones de rock&roll de la época. Era un festival local en las afueras de una iglesia.

Fotografía de Strawberry Fields, el orfanato que Lennon visitaba en su infancia.
Fotografía de Strawberry Fields, el orfanato que Lennon visitaba en su infancia.

Un chico de 16 años se acercó a saludar al vocalista de la banda. Se dieron un saludo y quedaron en verse luego. La dupla de Lennon y McCartney había comenzado. La fama y el éxito les llegó mucho tiempo después. Subieron la escalera peldaño a peldaño. John era muy hábil con las palabras y Paul un músico completo.

Fueron poetas de lo cotidiano y esta canción es el mejor ejemplo de eso. John nos relata lo que leyó en el periódico. Paul recuerda una mañana antes de irse a la escuela. Es un día en la vida. Escucharla es sentarse junto a ellos mientras te cuentan cualquier banalidad. Escucharla es tomar una taza de té con los más grandes músicos que pisaron esta tierra.

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